Ya ha llegado el otoño

(También disponible como audiocuento)

Cuento para niños sobre la llegada del otoño en casa de Tina y Leo
Atila, el perro de Tina y Leo, está jugando en el jardín con las hojas secas que se han caído del árbol que hay en un rincón.

- ¿Por qué se le caen las hojas al árbol?, ha preguntado Tina.

“Porque ya estamos en otoño”, ha contestado mamá. Entonces, papá ha tenido una gran idea. “¡Deberíamos organizar una excursión al bosque esta tarde! Esa será la mejor manera de que veáis que ha llegado el otoño”.

Después de comer, todos se han puesto sus deportivas para dar un paseo por el bosque. ¡Cuántas cosas han encontrado por el camino! Papá y mamá llevaban cada uno una cesta. En una de ellas, han ido recogiendo hojas de todos los tamaños y colores: hojas marrones, amarillas y rojas, hojas enormes y hojas pequeñitas. Atila se lo ha pasado en grande corriendo sobre las hojas secas. ¡Qué ruido hacía! En la otra cesta han guardado ramas secas, bellotas y castañas.

De vuelta a casa, mamá les ha explicado que en esta época del año muchos árboles pierden sus hojas, se llaman árboles de hoja caduca. “Empiezan cambiando de color y poco a poco van cayendo. Como si fuese un jersey que ha quedado viejo y pequeño, y ya no sirve. Los árboles se quitan ese jersey de hojas durante el otoño y durante el invierno se preparan para el jersey nuevo que crecerá en primavera y durará todo el verano”.

Entre todos, han colocado las hojas, las ramas, las castañas y las bellotas en la mesa de la entrada. Un bonito adorno para recordar que ya ha llegado el otoño.

Ilustración: Ana del Arenal

EL OSO PANDA MÚSICO

(También disponible como audiocuento)




Cuento sobre un oso panda que quería ser músico
Dibujo: Ana del Arenal

Bombom era un oso panda que vivía en los montes de China, y que disfrutaba un montón comiendo bambú y tocando un pequeño tambor que un tío lejano suyo le había regalado.


Un día, su tambor, de tanto tocar, se rompió. Se hizo un enorme agujero y dejó de sonar. Por eso Bombom estaba triste. En cambio, el resto de los animales del monte estaban contentos, ¡por fin podrían oír los sonidos que habitualmente hay en la naturaleza! Como el piar de los pájaros o el aullido del lobo, en lugar del horrible tambor.

Bombom sin embargo ya no era el mismo, casi no corría ni jugaba con ellos. Se pasaba el día intentando hacer sonar de nuevo su roto tambor.

No podía seguir así. Estaba claro que había que pensar una idea para que se sintiera de nuevo contento. Y a sus amigos se les ocurrió inventar un nuevo instrumento. Pero uno especial que tuviera un sonido dulce.

Y con un bambú construyeron una bonita flauta.

¿Y qué pasó? Que cuando Bombom la vio, se puso muy contento ¡por fin podía de nuevo hacer sonar un instrumento! Pero cuando se lo acercó a su boca, sintió su rico olor a bambú, y se lo comió. ¡Y de nuevo se quedó sin instrumento!



Lee cuando quieras este cuento infantil sobre un oso panda